Salud oral y demencia
Ene 12 de 2026 0
Resumen
Aunque los estudios han mostrado una asociación entre la salud oral y la demencia, la causalidad y los mecanismos subyacentes siguen siendo motivo de debate. La causalidad inversa y los factores de confusión no medidos, como la función cognitiva en la infancia, plantean interrogantes sobre la existencia de una relación causal. En cuanto a los mecanismos teóricos, funciones orales esenciales como la alimentación y el habla rara vez se discuten. El objetivo de esta revisión fue doble: 1) explicar cómo los estudios epidemiológicos recientes han intentado abordar estas críticas y 2) sugerir direcciones para futuras investigaciones.
Para abordar la causalidad inversa, los estudios utilizaron encuestas repetidas a lo largo del tiempo. Algunos trabajos consideraron la relación bidireccional entre la salud oral y la demencia mediante métodos apropiados. Sin embargo, incluso en estos estudios no se incorporó la función cognitiva previa al inicio del seguimiento. Para inferir la influencia de factores de confusión no medidos, se recomienda el análisis cuantitativo de sesgo utilizando el valor E, el cual indica la fuerza mínima que debería tener un factor de confusión no medido para invalidar una asociación observada. Asimismo, existen métodos que pueden ignorar los efectos de la confusión no medida, como el análisis de efectos fijos y el método de variables instrumentales. No obstante, pocos estudios han aplicado estos métodos, y los resultados han sido heterogéneos.
En relación con los mecanismos, aunque la alimentación y el habla son funciones orales esenciales, con frecuencia se han pasado por alto como posibles mecanismos. Estas funciones tienen un componente social que facilita las interacciones interpersonales y puede reducir el aislamiento social. Una comisión de expertos informó que el aislamiento social en etapas tardías de la vida es uno de los 14 factores de riesgo modificables para la demencia. Al considerar mecanismos directos e indirectos, multilayered, a lo largo del curso de vida, además de los previamente propuestos —como la inflamación periodontal—, se observa que una mala salud oral podría aumentar el riesgo de demencia a través del aislamiento social derivado de problemas para comer y hablar.
En conclusión, con base en estudios de inferencia causal y marcos teóricos, la salud oral podría ser un factor de riesgo modificable para la demencia. Se requieren estudios metodológica y teóricamente robustos que tengan en cuenta estos aspectos para determinar con mayor certeza la causalidad entre la salud oral y la demencia.
Aida J, Kiuchi S, Shirai K, Peres MA, Matsuyama Y. Oral Health and Dementia: Causal Inference and Theoretical Mechanisms. J Dent Res. 2026 Jan;105(1):42-50. doi: 10.1177/00220345251377014. Epub 2025 Oct 18. PMID: 41108136; PMCID: PMC12701902.